Por Edgardo
Esa semana, la semana en que nos separamos con Evangelina, fue la peor de mi vida.
Candela, el domingo por la mañana, cuando se levantó, me miraba con ojos acusadores y pensé que pudo haber escuchado algo, sin embargo no dijo nada, pero sentía que sus ojos eran acusadores, pero podía ser yo, que sabiendo lo mal que estuve la noche anterior, cuando toqué el tema que tendría que haber callado para siempre y como lo había callado desde que Evi me aceptó.
Ese domingo, Evi casi no me hab