—- Lleven a ese bastardo a mi suite, pero entreno por la puerta de servicio, no queremos asustar a la gente que hay en la puerta principal —- comentó Marcus.
—- Tu ven conmigo, nos vamos a divertir un poco querida esposa —- me dijo Marcus cogiendo mi brazzo con su fuerte mano.
Marcus salió conmigo arrastrándome por una puerta trasera que tenía el local, quise soltarme de su agarre y poder avisar a alguien para que me ayudara, pero aunque grité y pedí ayuda nadie parecía que me escuchara. Al lle