Abri un poco más la puerta del despacho de David, viendo a mi esposo con la parte superior de su cuerpo boca abajo encima de su mesa y a Lucia enfrente de él tumbada boca arriba también encima de la mesa con sus piernas bien abiertas rodeando las caderas de David. Me eché hacia atrás tapando mi boca con mi mano apoyándome en la pared, pues estaba confundida, al final decidí en marchar hacia la calle y no hacer una escena, marchandome a mi casa dispuesta a irme, pues no toleraba que nadie me tom