Brielle
El silencio en la casa de Cassie era absoluto, una quietud pesada que solo la madrugada puede ofrecer. Sin embargo, no podía perderme en él, no podía dormir. No cuando mi cuerpo parecía palpitar con una urgencia sucia. Me desperté con la garganta seca, una sed que me obligó a salir de entre las sábanas frescas de la cama de mi mejor amiga.
Pero en el fondo, sabía que no era solo sed de agua.
Era él. Siempre era él.
Ethan. El padre de mi mejor amiga. Un hombre que me doblaba la edad, se