Al día siguiente…
La luz del sol se filtró a través de la ventana y despertó a Grecia. No había conciliado el sueño en toda la noche y, finalmente, se había quedado dormida casi al amanecer.
Al girarse en la cama, se dio cuenta de que Guillermo no estaba allí. Se preguntó si se había levantado muy temprano o si, en realidad, no había pasado la noche con ella. “Dios mío”, pensó, “no sé por qué siento esta confusión en mi corazón.” La reciente noticia de la boda de Luis Fernando la había dejado d