Monserrat sacó el documento del sobre con manos temblorosas. A pesar de no creer del todo en Mónica, un nerviosismo creciente la invadía. “¿Y si esto cambia todo lo que pienso de mi padre?” se preguntaba. Las manos le temblaban, sintiendo cómo el papel sonaba entre sus dedos. Con la voz entrecortada, comenzó a leerlo en voz alta, mientras Guillermo se sentaba a su lado, escuchando con atención cada palabra que salía de sus labios.
—“DOCUMENTO DE RENUNCIA DE DERECHOS PATERNALES” —leyó al comienz