Luis Fernando tomó la carpeta con manos temblorosas, sintiendo una mezcla de ansiedad y curiosidad. En su interior llevaba el peso de una decisión que podría cambiar su vida para siempre. Al abrirla, sus ojos se posaron en el documento que estaba dentro. Al instante, reconoció el encabezado: “Contrato Prenupcial”. Su corazón se aceleró, y una oleada de recuerdos lo invadió, recuerdos de un matrimonio forzado con una mujer a la que no amaba. La firma en la parte inferior del documento era suya,