Laura temblaba, la presencia de Pablo la perturbaba cada vez más. No tenía idea de lo que iba a decirle, pero estaba tan obstinada con todo lo que estaba viviendo que decidió enfrentarlo.
—¿Qué pasa, Pablo? ¿Qué es eso tan importante que tienes que decirme? —preguntó, intentando mantener la voz firme sin demostrarle miedo, aunque por dentro se estaba muriendo del susto.
Pablo la observó con una media sonrisa, sintiéndose completamente seguro de que iba a manipularla a su antojo. Su mirada