Luis Fernando había llegado a la casa del Lic. Burgos con una mezcla de ansiedad y esperanza. Se sentía muy contento por todo lo que había sucedido entre él y Grecia, y sabía que necesitaba el consejo de su abogado para navegar por esta complicada situación. Lo que más le preocupaba era su hijo. No quería que Guillermo apareciera como su padre, sentía que la vida ya le había robado bastante como para tener que renunciar también al fruto de su amor con Grecia.
Luis Fernando se sentó en un cómo