Un silencio incómodo envolvió el ambiente, cargado de mucha tensión. Para Monserrat, ese silencio se hizo eterno mientras Guillermo se sumía en sus pensamientos, analizando cuidadosamente, esta nueva prueba que la vida había puesto en su camino.
—Por favor, Guillermo, ya me estás preocupando. ¿Acaso en esos exámenes salió algo malo que no quieras decirme? Porque, de ser así, quiero que sepas que estoy preparada para recibir cualquier mala noticia —dijo Monserrat, con su voz entrecortada y tem