Diana tembló ante el hecho de ser descubierta, creyó, ser màs lista, que el hombre estaba descuidado, sería algo rápido y fácil de hacer, durante años planificó este dìa, y ahora perdía de una forma tan estúpida.
Solo le quedaba una opción, y era escapar de sus garras; lo empujó y finalmente comenzó a correr como si el mismo diablo la persiguiera.
A Joaquín le tomó unos segundos reaccionar, y corrió tras ella.
—¡Diana! —gritó con fuerzas, incluso aunque la música era muy alta, ella alcanzó a es