Joaquín se apresuró a levantar a Diana del suelo, su mirada intensa, reflejándose en la de ella.
—Te creo, Diana, por favor… no sigas con esto. —Su voz, firme y casi rota, temblaba apenas—. Odio a Ronald, y tengo miedo… miedo de que pueda lastimarte.
Diana asintió, entendiendo el temor de Joaquín.
—Yo también lo temo. —Su voz se quebró al recordarlo—. Pienso que tal vez él fue el responsable de lo que le pasó a mi hermano…
Él la interrumpió, susurrando con calma.
—Nadie te hará daño, Diana, te l