13. Estoy perdido
Gabriel
Veo como Catalina se aleja sin mirar atrás, con la espalda recta, el cabello ondeando sobre los hombros y su voz aún resonando en mis oídos. "Mi tiempo cuesta dinero".
Como una sentencia. Como un disparo directo al orgullo.
Y es que sé que de alguna manera ella debe estar disfrutando esto, viendo cómo necesitamos de los servicios de su empresa, luego de que ella salió de aquí por la puerta trasera y la amenaza de una demanda.
Sobra decir que en el segundo que mis padres se enteraron que