POV STEFANO
Luego de desayunar con Camelia, me retiré en cuanto sentí la vibración del mensaje de Suny en mi bolsillo. No volví a la villa de mi padre; el aire allí siempre me resultaba asfixiante. En su lugar, conduje hasta un depósito que había adquirido recientemente en las afueras, un lugar que no figuraba en los registros de la organización ni en los libros de mi familia. Quería mi propia empresa, un imperio que llevara solo mi nombre. El dinero no cae de los árboles y sabía que Antonio ja