Punto de Vista de Kaelen
La limusina se detuvo suavemente frente a la finca de Diego Vane, y si no me hubiera estado sofocando bajo mis propios nervios, podría haberme tomado un momento para apreciar su grandiosidad.
Diego nunca hacía nada a medias, y su casa era un reflejo de eso. La villa estaba rodeada de extensos jardines y una entrada con puertas de hierro que dejaba claro: esto no era solo un hogar. Esto era una fortaleza de influencia, un lugar construido para imponer respeto.
Construido