Punto de Vista de Kaelen
Me senté abruptamente, mi pulso retumbaba en mis oídos.
—¿Qué diablos significa eso?
—Significa —afirmó Hugo como algo obvio—... que lo que sucedió anoche fue más allá de la simple lógica. Fue otra cosa. Algo que no habíamos sentido antes.
Un calor punzante se deslizó por mi columna vertebral ante sus palabras. Odiaba entenderlo.
—¿La marcamos?
¡Dios mío, eligió guardar silencio en este momento!
—Hugo.
—¿Cómo puedo marcar a alguien que no tiene un lobo? —murmuró finalme