Punto de vista de Elara
¡TENGO UNA LOBA!
La alegría estalló en mi pecho como fuegos artificiales. Di una vuelta sobre mí misma, haciendo que el vestido ondulara como si estuviera en un cuento de hadas.
—¡Esto es enorme! ¡Kaelen! ¡Tengo una loba! ¡Realmente tengo una loba!
Apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de que me lanzara sobre él. Chocamos y él tropezó hacia atrás, atrapándome con una carcajada.
—Vas a dejarnos a los dos inconscientes, cariño.
—¡Te amo! —grité, llenándole el rostr