El resto de la tarde, la pareja cumplió con las actividades y ejercicios asignados por la instructora. Marta estuvo sería y aún más callada durante el resto de la jornada. Su actitud hacia Marcos había cambiado drásticamente desde que tuvo la conversación con aquella mujer durante el almuerzo.
Finalmente, la instructora culminó la actividad con un discurso breve y emotivo que penetró en el corazón de Marta derribándola nuevamente. Sus lágrimas brotaron de sus ojos y una verdad pareció emerger