Cuando Marcos entró a la habitación matrimonial, sus ojos se llenaron de asombro al ver lo hermosa y a la vez distinta que Laura se veía.
Estaba delicadamente maquillada, los accesorios la hacían ver muy elegante, pero aquel vestido rojo, realmente la hacía ver muy sensual. Nunca durante esos tres años que llevaban casados, había visto a su esposa tan impactante.
—¡Estás… increíblemente hermosa! —exclamó incrédulo ante aquel cambio radical de su mujer.— Fabiano cumplió con su promesa.
—Sí, e