—No puedo entender como es capaz de hacerle tanto daño a su propia hermana. —murmuró desconcertada Marta.
—¡No sé si te guste escuchar las razones! —habló Ignacio en tono burlón pero a la vez, lleno de intriga.
—¿Qué es lo que sabes, joder? —esgrimió la rubia— Termina de hablar de una vez.
Ignacio sonrió antes de soltar aquella mentira disfrazada de verdad:
—Tu querido Marcos estuvo liado con Lucía.
Marta frunció el ceño.
—Estás mintiendo. —replicó— Lo dices sólo para molestarme. Marcos n