Mundo ficciónIniciar sesiónEvelyn creyó haber encontrado al hombre de sus sueños, aunque eso se destruye de forma repentina al descubrir que el hombre que ama era un agente que iba tras su familia. Su mundo se derrumba, ya que pierde todo lo que una vez la hizo ser de débiles sentimientos. Es liberada, y con una sola salida; volverse la mujer más temida y sin emociones que una vez dijeron que sería. Aguardando para tomar venganza contra ese hombre que logró desestabilizarla. Ahora, guarda un secreto que no dejará que nadie conozca. Sin embargo, el día que esperaba llega cuando menos lo espera...Logan Crown vuelve a su vida con una pregunta que exige una respuesta. Solo que esta vez, nadie tiene derecho a exigir, solamente ella. Ya no es la misma. Pero él tampoco. Ahora no tiene motivos, ni sentido en su vida...o eso piensa. ¿Podrá haber apagado esos sentimientos? ¿Podrá resistir ante las verdades que estallarán esta vez? ¿Logan ganará la oportunidad de mostrar sus verdades? ¿Qué hará al verla en brazos de otro hombre?
Leer másLogan. Evelyn se ríe llorando al tocarle la cara. —Hola, pequeño peligro… El niño hace un ruido mínimo contra ella. Y yo los miro a ambos sintiendo algo que no tiene nombre porque no se parece a nada que haya vivido antes. No es felicidad limpia. No conmigo. Es algo más oscuro. Más absoluto. Porque para la mala suerte del mundo, como si no tuviera suficiente antes, ahora poseo otra razón para incendiar sus caminos y destruir a cualquiera que intente tocar lo mío. El médico pregunta algo sobre el nombre, pero lo escucho poco, porque sigo viendo al niño y pensando que probablemente la humanidad acaba de recibir otro problema imposible de controlar. Atrapo su dedo, y la sensación que me recorre la columna es tan violenta que por un segundo entiendo por qué los hombres llegan a cometer atrocidades por sus hijos. Es pequeño. Ridículamente pequeño. Pero aprieta con fuerza suficiente para hacerme sentir algo que jamás había tolerado experimentar demasiado tiempo: miedo. Porque se su
Logan.Sus brazos rodean mi cuello mientras otra contracción le atraviesa el cuerpo y la obliga a esconder la cara contra mí por un segundo. El vestido blanco sigue mojándose entre sus piernas, pegándosele a los muslos mientras atravieso el pasillo con una velocidad que hace que dos sirvientes prácticamente se estampen contra la pared al verme pasar.—¡¿Donde está el doctor?!— una de las mujeres pierde el color al verme atravesar la entrada doble. —¡Localicen al maldit0 doctor real ahora!Sólo sigo caminando con Evelyn apretada contra mi pecho, sintiendo cómo su respiración cambia cada ciertos segundos, al mismo tiempo que los dedos se le clavan más fuerte cuando el dolor vuelve.—Logan… —jadea.—Ya sé.La ajusto más contra mí. Como si fuera posible acercarla todavía más, aunque tengo claro que lo que actúa por mí es el hecho de que aun le quedan tres semanas, y ahora no tenemos cerca al médico que la ha atendido.Las puertas del ala privada se abren antes de que llegue gracias a los
Logan.Evelyn despierta de mejor humor, saliendo a despedirse de Aihnoa cuando Uri, Zev y Geraldine se la llevan a dar un paseo en caballo desde muy temprano. A pesar de que serán sólo unas horas, casi termina llorando, mientras solo me despido de mi hija con un gesto desde la ventana.Encuentro a Evelyn en el jardín cuando bajo luego de que ella vuelva a comer su dichoso cordero. Como si lo hiciera a propósito para que no me acerque. Una de las sirvientes esparce aromatizante artificial cuando entro, y agradezco que sea un estúpido aroma a menta, porque mi estómago suele soportarlo mejor que otros. —¿Qué tienes ahí?— me dice levantando la mirada del libro de maternidad que tiene entre las manos. —Nada— guardo el paquete de seis galletas en mi bolsillo viendo que sigue con la ridiculez como si un libro fuera a hacer mejor trabajo del que hizo la primera vez. —No digas que nada —deja caer el libro para abalanzarse a mi campera. —Hueles a canela, Logan. —No huelo a nada— la sosten
Logan.Meses después…Hay cosas que uno cree que entiende hasta que las tiene delante.El caos, por ejemplo.Yo conozco el caos, en distintas definiciones y casos. He visto hombres perder imperios por decisiones de segundos. He visto cuerpos, guerras, operaciones enteras desmoronarse porque alguien no supo controlar una variable.Nada de eso se parece a Evelyn Springsteen embarazada en su último mes.Definitivamente nada.La observo desde la puerta de la habitación mientras se mira al espejo con un abrigo abierto sobre el vestido ligero que eligió de todo el armario que ha modificado con el pasar de las semanas. Una mano en la espalda baja y otra sosteniéndose el vientre como si no quisiera dejar de verse a sí misma en su estado actual. Sonríe sola. Y no debería tener un efecto catastrófico en mí, pero lo tiene. Mucho de ella ha crecido. Aunque eso no representa un problema para ella que sabe sacarle provecho a todo. Si algo concedo es que no se ve mal.Al contrario. Es un problem





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