Capítulo 8.
Logan.
Me paso la mano por el pelo, me falta la puta calma que no sé cómo encontrar de nuevo, porque la exasperación me está carcomiendo hasta los latidos que retumban en mis costillas.
Me bebo media botella de agua de un trago y aún así siento esa sed absurda que no se sacia con nada.
No necesito el reposo que indicó el tipo con bata, lo que necesito es saber...
No tengo que saber más de lo que ya escuché. Es todo y como estaba antes de hacerlo, no me debe importar.
Lanzo el teléfono