Capítulo 232.
Narrador omnisciente
Inglaterra, donde las mañanas nacen envueltas en bruma y la piedra antigua conserva siglos de silencio, siempre ha vestido una sobriedad que roza lo solemne. Los jardines impecables, las fachadas georgianas y los cielos perpetuamente grises componen una elegancia incomparable, disciplinada y envidiada, como si el país entero hubiera sido educado para crear la imagen que cuenta su historia.
Pero esa sobriedad, habitual y casi estética, adquiere un peso distinto.
El negro cu