Capítulo 7
Volver a casa después de lo que paso fue extraño. El auto era el mismo. Las calles eran iguales. Incluso el cielo tenía ese gris de costumbre, pero yo… yo ya no era la misma.
Sentí el cambio en mi cuerpo, por dentro y en mi alma. Estaba vacía. Vacía y llena al mismo tiempo. Llena de dudas, llena de miedo; vacía de energía, de fuerza y de fe.
Thiago abrió la puerta del auto para mí en cuanto llegamos, como si fuera una escena de esas películas donde el marido perfecto cuida a su espo