Capítulo 155.
Ronald.
Hudson Valley.
Me paseo con la impaciencia jodiendome las pelotas. La cabeza no deja de dolerme, aunque haya disminuido considerablemente con la medicación, no es suficiente para mí el tener que sentirlo todo el tiempo.
La máscara se mueve de su lugar y debo acomodarla, arañando mi mejilla al hacerlo sin cuidado. La que sabe hacerlo sin sentir la repulsión que hasta yo, es mi mujer.
Sabine no regresa. Dijo que sería fácil. El hijo de puta del Dragón nos jodió nuestras entradas de dine