Capítulo 156.
Ronald.
Vuelvo a la cama. La observo un segundo más.
—Va a doler —le hago ver, quitando la tapa del frasco para introducir la aguja—. Pero estaré aquí si pierdes la cabeza, Sabine, debes mejorar. Debemos cobrarle esto al bastardo de Donovan y a la estúpida de Sofía.
Ella asiente entre lágrimas, confiando en mí como si aún creyera que soy capaz de salvarla.
Como si no supiera que lo que más amo en el mundo también lo destruyo.
La rabia me consume. Si Sabine muere, todo lo que hemos construido,