La gala benéfica anual de la Fundación Blackwood era un evento que olía a dinero, poder y secretos sucios.
Isabella bajó las escaleras de la mansión con el corazón latiéndole en la garganta. El vestido que Ethan había elegido para ella esa noche era de un rojo profundo, casi sangre. Ceñido al cuerpo como un guante, con un escote corazón que dejaba poco a la imaginación y una espalda completamente descubierta hasta la base de la columna. La falda tenía una abertura lateral que subía hasta la mit