El eco de la caída de Alberto Rossi todavía resonaba en las paredes de la Torre Thorne, pero Marcus no se detuvo a celebrar. Mientras la policía procesaba la escena del crimen y se llevaba a Isabella entre flashes de cámaras y gritos de periodistas, Marcus me condujo hacia una parte del edificio que no figuraba en los planos arquitectónicos que yo había estudiado durante mi tiempo como "impostora".
—Marcus, ¿a dónde vamos? —pregunté, tratando de seguir su paso rápido mientras mis pulmones aún s