La mañana se posó sobre la empresa de López. Un edificio de diseño vanguardista de cristal y acero que la propia Bianca había concebido. No era solo su oficina; era un manifiesto de su filosofía: espacios abiertos, luz natural, integración con el entorno urbano. Aquí, se gestaban proyectos que cambiaban el rostro de la ciudad: renovación de barrios históricos, complejos de uso mixto sostenibles, parques públicos que renacían de solares abandonados. Cada plano, cada maqueta, cada contrato, repre