Por Carolina
Al otro día, lo vi pasar en brazos de una morocha espectacular, que no era la que había estado con él, en mi oficina.
Al día siguiente, yo venía entrando con un cliente, era un caso importante y Sergio estaba saliendo con una mujer, una rubia bastante bonita; por lo que veo, va cambiando de chica.
En cuanto me vio, hizo el mismo teatro, la beso con alma y vida.
Yo lo ignoré y traté de concentrarme en el cliente, quién me dejó pasar primero con un gesto de caballero.
Se nota que Se