Por Sergio
Doy mil vueltas en la cama, la traté como si fuera una mierda, la insulté, la llamé puta, sabiendo que solo se acostó conmigo, sabiendo lo tímida que era en un principio en la cama y sabiendo que soy yo el único que le mueve el piso.
Sabiendo que se entregó a mí por amor, cuando era una chiquilla.
Esa sensación de que la conocía...
Es que realmente no me había sido indiferente, ni había sido una más, porque estoy seguro que me puedo cruzar con 10 docenas de mujeres con las que me ac