Piero no podía dejar de pensar en los últimos acontecimientos.
Mora ocupaba gran parte de sus pensamientos.
Lo que a Piero le molestaba, era que ese infeliz tuviera en sus brazos a semejante mujer, él creía que Amadeo no la merecía.
Mora le mentía en tonterías como comprarse un vestido a último momento, pero también le ocultaba información importante, como que pasaba en su casa muchos sábados por la tarde.
Con ese tema se sentía poderoso, aunque en definitiva era algo que no tenía que ver con é