Los padres de Mora tenían cierta reticencia a que ella viviera con Piero tan pronto, pero estaban contentos de que él se hiciera cargo de la paternidad y se notaba que amaba a su hija.
Camila estaba feliz de que finalmente se cumpliera su sueño, el que Mora sea su mamá, sabía que su madre había fallecido y le dolía mucho, pero ella sentía que Mora la cuidaría siempre, se lo demostró cuándo recibió la bala, poniéndose delante, para protegerla.
Era su verdadero ángel.
-¿Chiquita…querés que nos ca