Damon
La noche es opresiva. El aire es pesado, saturado de electricidad. El silencio del bosque es engañoso; una amenaza sorda acecha en la oscuridad. Mi corazón late violentamente en mi pecho mientras avanzo, Alina justo detrás de mí.
— Damon… murmura ella.
Su voz temblorosa me atraviesa más seguro que una espada. Me vuelvo hacia ella, mis ojos encuentran su mirada perdida en la penumbra. Su mano aprieta la mía, sus dedos fríos y frágiles.
— Ya casi hemos llegado, digo suavemente.
— No es eso…