Alina
El sol está alto en el cielo cuando entro en el claro de entrenamiento. Damon ya está allí, apoyado contra un árbol, sin camiseta, sus pantalones de cuero negro ajustándose a sus piernas musculosas. La luz dorada del sol danza sobre su piel bronceada, resaltando cada línea de sus músculos. Sus ojos dorados brillan con una intensidad cuando me ve llegar.
— Llegas tarde, dice en un tono tranquilo.
— Tres minutos, replico alzando una ceja.
Él se endereza, acercándose lentamente a mí. Su anda