Ezra
La sangre.
La siento en el aire, tibia y embriagadora.
El aullido del viento acaricia mi piel mientras avanzo en la noche. El bosque se extiende ante mí, oscuro y silencioso. Mis pasos son ligeros, pero mi corazón late pesadamente en mi pecho.
Cierro los ojos, inhalando profundamente. El olor de Alina danza en mi lengua, una dulzura azucarada mezclada con una nota de miedo.
Ella me escapa.
Se esconde en los brazos de otro.
Cree que puede olvidarme.
Un gruñido nace en mi gar