Damon
Me falta el aliento mientras abrazo a Alina. Su cuerpo está frío, demasiado frío.
Su respiración es débil, entrecortada. Sus labios están azulados. La llevo hasta la cama rudimentaria en la cabaña abandonada, mis músculos temblando por el esfuerzo. Sus ojos están entrecerrados, pero siento su mirada seguirme.
— Alina, quédate conmigo, ¿de acuerdo? —murmuro mientras paso una mano temblorosa por su cabello húmedo.
No responde. Un escalofrío la recorre, y su cuerpo se arquea levemente, como