Mundo ficciónIniciar sesiónDestino o mala suerte es exactamente lo mismo para Lana Glower durante toda su vida la prepararon para convertirse en la esposa de Connor Fray, sin embargo, se resiste seguir ese camino. Ella quiere ser libre la primera de su familia que no deba someterse a tradiciones antiguas, cumplir con un matrimonio arreglado, pero si piensa que su rebeldía la mantendrá a salvo está equivocada. Fuerzas desconocidas están a punto de intervenir en sus manos tiene la vida de muchos inocentes incluida la del hombre que es su prometido, pronto la bruja escarlata despertara.
Leer másConnor FrayLa atmósfera en la habitación estaba cargada de una tensión difícil de disipar. Caleb, incapaz de mantenerse en silencio por más tiempo, se atrevió a preguntar, su voz rompiendo el pesado mutismo que se había instalado.—¿Qué sucedió con Lara? —pregunta, eligiendo cuidadosamente sus palabras tras varios minutos de un silencio ensordecedor. Sus ojos buscaron una explicación—. ¿Notaste su mirada?La pregunta resuena en el ambiente y, por un instante, pero no sé qué responder. El recuerdo de aquella mirada, fría y ajena, flotaba aún en mis pensamientos.Su mirada…Un escalofrío recorrió mi espalda, pues aquella expresión en Lara no era la que solían conocer. Parecía como si una parte de ella se hubiese perdido en el camino.¿Qué paso en ese lugar?—Perdí la conciencia al volcarse el automóvil, no sé qué sucedió ahí —respondo finalmente, bajando la mirada contemplando el rostro de Lara, incapaz de ofrecer una respuesta.El silencio volvió a instalarse, pero ahora era distinto:
Lana GlowerHoras más tarde, la carretera donde nos atacaron ha quedado atrás. Connor conduce en silencio, con el rostro cubierto de cortes y los nudillos ensangrentados. Yo voy en el asiento del copiloto, con la mirada perdida en el reflejo de la ventana. Pero no miro el paisaje. Miro mi reflejo.Hay algo diferente en mis ojos.Ya no son completamente míos. ¿Qué esta sucediendo conmigo?—¿Estás segura Lana de que estás bien? —pregunta Connor sin apartar la vista del camino.Tardó en responder. Siento todavía un leve susurro en el pecho, como si algo respirara lento y profundo dentro de mí. Silencioso. Paciente.—No lo sé —respondo finalmente.Connor aprieta el volante. No dice nada más. Pero sé que él también lo sintió. No solo el poder... sino la conciencia detrás de ese poder que fue capaz de terminar con la vida de esos licántropos nauseas invaden mi boca recordando su sangre en mi rostro ni recuerdo como llego sobre mi piel, pero estoy segura de que Connor si tiene una idea que o
Lana GlowerLas rutilantes llamas que amenazan con devorar vivo a Connor se desvanecen en un instante, como si nunca hubieran existido. La confusión se instala a mi alrededor como una neblina densa. Siento mi garganta desgarrada desde dentro, como si miles de espinas emergieran de mí. A lo lejos —y cada vez más cerca— los gritos de los licántropos rasgan el aire. Maldicen entre alaridos mientras su piel comienza a arder, abrasada por una fuerza invisible.—¿Qué demonios eres tú? —me escupe el hombre que hasta hace un segundo me sujetaba del brazo con una fuerza monstruosa.No tengo respuesta. No porque me niegue a hablar, sino porque algo dentro de mí me lo impide. Las palabras se ahogan antes de nacer.—Hice una pregunta. ¿Qué demonios eres, engendro?Me llama "engendro". Qué ironía viniendo de alguien que cambia de forma a voluntad, que viste una piel que no le pertenece, con garras por manos y colmillos por lengua.Una sonrisa se dibuja en mis labios, pero algo en ella no me perten
Lana Glower —¡Connor! —Grito asustada con cada roce del otro coche la contra la carrocería del nosotros. Los golpes dejaron de ser un simple aviso ellos buscan sacarnos de la carretera… mi mirada se pierde en el espejo retrovisor observando las camionetas con ventanas polarizadas. —Lana estaremos bien no tengas miedo voy a protegerte —Me asegura llamando mi atención de las camionetas con una sola misión —No dejare que te toquen me escuchas pequeña Glower. Lo siguiente a sus palabras termina con mis esperanzas de salir ilesos otra camioneta aparece de la nada frente a nosotros lo último que escucho de Connor es sujétate antes de volcarnos en su intento de esquivarlos. A la distancia escucho murmullos mi cabeza duele un zumbido en mi oído no me permite discernir que dicen las personas que rodean el automóvil mi cuerpo lo siento pesado lucho por abrir mis ojos llevando mi mano con un gran esfuerzo a mi frente tengo un corte deslizo mis dedos para limpiar el líquido viscoso que corre
Último capítulo