Habían pasado cuatro años desde que Lucía tomó la dirección de la biblioteca.
Ahora, con 23 años, ya no parecía una joven heredera del legado. Se había convertido en una mujer segura, serena y profundamente respetada en todo el pueblo. El Círculo de Valeria y Voces Rotas eran programas reconocidos a nivel regional, y la biblioteca se había convertido en un referente de sanación emocional.
Esa mañana de otoño, Lucía estaba sentada en el Rincón de los Tres escribiendo en su cuaderno cuando su abu