La tarde siguiente, Mateo y Johanna reunieron a sus tres hijos en la sala de la casa. Luna ya lo sabía todo, pero Daniel, de 14 años, y Sofía, de 9 años, solo conocían pedazos de la historia.
Mateo se sentó frente a ellos con una expresión seria pero tranquila. Johanna estaba a su lado, sosteniendo su mano.
—Hoy queremos contarles la historia completa de Valeria —empezó Mateo—. No la versión corta que les hemos contado hasta ahora. La verdad real.
Daniel se enderezó en el sofá, curioso. Sofía a