Diez años después.
Mateo cumplió 82 años en una tarde soleada de primavera. La biblioteca estaba cerrada al público ese día para celebrar en familia. Habían colocado mesas en el primer piso, globos plateados y blancos, y una gran torta con una rosa blanca en el centro.
Sus hijos y nietos llenaban el lugar con risas y conversaciones. Luna, ahora con 44 años, era una autora reconocida a nivel nacional. Daniel dirigía una constructora pequeña pero exitosa junto a su esposa. Sofía era profesora de