Capitulo 32

— Mamá, ¿puedo darle estas piñas a tu marido? — los ojitos de María brillaban de emoción, y **Eva** suspiró.

Lo más difícil había sido contárselo todo a su hija. La noticia de que mamá se casaba fue inesperada; María frunció el ceñito y luego preguntó:

— ¿Y conmigo no puede casarse también?

Eva tuvo que explicarle que **Adrián Valmont** iba a adoptarla, y el corazón se le encogió al ver cómo se iluminaban de esperanza los ojos de la niña. Incluso saltó de alegría.

— ¿Entonces tendré un papá de
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP