La sala de juntas del piso catorce lucía impecable. Las ventanas de vidrio permitían que la luz natural se colara entre las persianas semiajustadas, iluminando la larga mesa de madera pulida donde ya se encontraba Isaac revisando unos papeles. Frente a él, dos tazas humeantes de café. A su lado, el proyector encendido sobre una diapositiva que anunciaba: “Fase II – Seguridad e Innovación”.
Eliana entró primero. Vestía un traje azul oscuro, sobrio y elegante, con el cabello recogido en una colet