El evento estaba por llegar a su fin, y la última actividad prometía ser la más desafiante.
—Para cerrar este hermoso día, hemos preparado una competencia familiar —anunció la coordinadora con entusiasmo—. La clave para ganar no es la rapidez ni la fuerza, sino el trabajo en equipo y la generosidad. ¡Así que prepárense!
Las familias se reunieron en la línea de salida. Samuel estaba lleno de energía, emocionado por la idea de ganar.
—¡Vamos, tenemos que hacerlo bien! —exclamó, mirando a Eliana y