Eliana ajustó el cinturón de seguridad mientras el auto avanzaba lentamente por la avenida principal. Aquel recorrido, tan conocido, le resultaba hoy extraño. Cada semáforo, cada cruce, cada esquina… todo parecía teñido de una nostalgia aguda, como si los edificios mismos la recordaran y la saludaran en silencio.
Iba sola. Había decidido no llevar a nadie, no porque no quisiera compañía, sino porque necesitaba enfrentarse a ese momento consigo misma, sin escudos. Solo ella y su historia.
La rad