Amanda se sentía en la oficina del director del colegio.
Sentada en una de las sillas frente al escritorio de Daniel, con Katty a su lado, la espalda rígida y las manos apretadas sobre las rodillas, como si en cualquier momento fueran a decir su nombre por el altavoz y anunciar su expulsión definitiva.
Solo que esto no era preparatoria.
Y aquí el “director” era el mismo hombre que anoche la había acorralado contra una mesa.
Katty m