Trato hecho.
—Espero no les moleste si les hago compañía.
La voz de Daniel atravesó el ambiente como un cuchillo envuelto en terciopelo. Esa misma voz que alguna vez le habló con falsa paciencia, con falsa cortesía, mientras le apretaba el cuello sin usar las manos.
La última vez que la escuchó de cerca, Amanda terminó renunciando y enterrando su dignidad bajo una avalancha de rumores editados.
Selena giró con una sonrisa impecable, como si aquel hombre fuera s