CAPÍTULO 1: ALTA EN EL HOSPITAL
—Señor Vidal, ¿vendrá por ella ahora? Está bien, esperamos en la entrada.
Al colgar, la sonrisa simétrica del médico se desvaneció, dejando lugar a una mirada venenosa.
—Más te vale guardar silencio para saber qué decir que no .Si no, tengo mil formas de devolverte a Northwood.
Lila palideció, sacudiendo la cabeza con fuerza.
—No… no diré nada —balbuceó, con la lengua cortada en un tercio: un castigo de los cuidadores. El médico pensó que tampoco tenía valor p