LA LUNA QUE VOLVIÓ A AULLAR
CAPÍTULO 1: EL SONIDO DEL SUEÑO ROMPIÉNDOSE
El aroma de sauco y hierba fresca se mezclaba con el de la madera quemada en el fogón central de la clairière — ese círculo de piedras talladas que había visto tres generaciones de lobos celebraban sus uniones. Yo, Selena Castillo, estaba de pie en el centro, con el vestido de luna blanco que mi abuela me había tejido con sus propias manos antes de morir. Los hilos de seda se aferraban a mi piel como un susurro, y sentía có