LIAM
Sentado en el despacho de la abogada Estrada, escuchando los tecnicismos legales sobre "idoneidad parental" y "estabilidad emocional", sentí que el nudo en mi estómago se apretaba. Julieta estaba sentada a mi lado, sosteniendo a un Leo ya recuperado que jugaba con un camión de madera en el suelo. Ella intentaba parecer fuerte, pero veía el temblor en sus dedos.
—Marcos va a atacar por el flanco moral —explicó la abogada, ajustándose las gafas—. Usará el testimonio de la guardería, el escán